La sociedad de la postidentidad
Uno de los símbolos identitarios notablemente más importantes de los Estados-nación son sus banderas, pues en ellas se identifican los valores y la historia de cada territorio, siendo su mayor forma de representación. Realmente las banderas solo pretenden ser el símbolo de ese “nosotros” que se extiende desde lo particular de cada individuo hasta la colectividad de una sociedad. Si las analizamos veremos que es solo un objeto compuesto por un significante, el trapo, y un significado, lo que simboliza.
Un trapo con colores
El trapo puede ser cualquiera, de los colores que sean, es en su significado donde nos identificamos, porque un grupo de personas le ha conferido esa relevancia dentro de un territorio sobre el que se construye su propia identidad diferenciadora de las demás. En las últimas décadas la reafirmación de las diversas identidad culturales ha chocado de frente con la globalización, ya que esta última tiende a la homogeneización cultural e implica una amenaza a las culturas identitarias locales. Debido al muno globalizado, a las crisis de identidad de los países por la inmigración de segunda y tercera generación o al dominio de las grandes corporaciones que controlan la economía, y en consecuencia muchas de las decisiones políticas, entre otros factores, los símbolos patrios, como es la bandera, se hayan en una crisis de identidad que hace que parte de las poblaciones de los distintos países no se sientan identificados por este símbolo.
Geometía simbólica
Realizadas en cerámica esmaltada, cada composición simboliza una nueva bandera realizada con partes de otras banderas, lo que configura nuevas concepciones hacia el símbolo previamente establecido. Cada composición tiene un título propio que deriva de la descripción geométrica de cada pieza que forma parte de la composición alajándonos al máximo del símbolo generado y centrándonos en la forma. Esta obra reflexiona sobre el avance actual hacia una sociedad más plural y postidentitaria.




Exposición Incertidumbres
RARA Residencia es el espacio en el que se pudo ver la exposición Incertidumbres, comisariada por Pedro Alarcón junto a los artistas Lola Guerrera y Javier Map en la que se generó una reflexión sobre los tiempos actuales donde la incertudumbre, sobre el futuro incierto que nos aguarda, sirve de marco conceptuual para las diferentes propuestas.



