Un día perfecto para el fin del mundo
Un meteorito, una pandemia global, el aumento de los océanos o el cambio climático son formas en las que se puede presentar el fin del mundo que puede estar más cerca de lo que pensamos. un Apocalipsis que puede llegar sin grandes guerras ni bombas nucleares, sino por agotamiento y desbordamiento del sistema que nos alberga. Lo que está claro que la vida vive en un frágil equilibrio que puede verse fracturado por la acción humana.
Un agrietamiento por agotamiento
La pieza Apocalypse Now Please, de la serie Time to Time, está realizada junto al artista Gonzalo Abril y reflexiona sobre cómo el ser humano ha sido capaz de degradar su planeta hasta límites insospechados, un agotamiento y agrietamiento que nos muestra la fragilidad de un equilibrio que la naturaleza ha sabido mantener y que nosotros, con nuestra ambición desmedida, hemos conseguido desnivelar hasta un punto de ruptura.
Lo efímero de la vida
La obra se formaliza a través de una instalación efímera que irá mutando durante el propio proceso de exposición. Realizada en barro rojo, contiene la letra original de la canción “Apocalypse Please” del grupo Muse, un texto que nos plantea un fin del mundo que está llegando y donde nadie hace nada. Mientras escuchamos el desgarrador tema de la banda inglesa, podemos apreciar la evolución, sin pausa, de una tierra que se va secando y agrietando hasta a la fractura del texto que contiene y que terminará convertido en un charco de barro seco, similar a un pantano seco que se resquebraja y queda sin vida, this is the end of the world, termina la letra de la canción.





Exposición El espíritu de la escalera
La exposición parte del trabajo entre un profesor y su alumno partiendo de su relación y conocimiento mutuo. La idea de la escalera une semánticamente las diferentes propuestas artísticas de la exposición aunando proyectos duales que configuran una reflexión sobre el tiempo que nos ha tocado vivir.
